Mucha gente empieza a usar etiquetas con entusiasmo y termina con cincuenta etiquetas que nadie usa. El problema no es etiquetar, es etiquetar demasiado.
Para qué sirven las etiquetas
Una etiqueta no describe a una persona entera. Es un agarre práctico para ordenar.
Las buenas etiquetas responden a una de estas preguntas:
- En qué contexto conozco a esta persona
- De qué solemos hablar
- Qué no quiero olvidar
Descárgala ahora
Metori es un CRM personal con compra única y privacidad total
Mantén la lista pequeña
Empieza con cinco a diez etiquetas. Rara vez necesitas más. Cuando añadas una, piensa si puedes quitar otra.
Un conjunto simple:
- Familia
- Amigos
- Trabajo
- Red
- Importante
- Llamar pronto
- Ideas
Parece demasiado simple, y por eso funciona.
Etiquetas para temas
Algunas etiquetas no son categorías, son temas. A menudo es más útil.
Ejemplos:
- Viajes
- Salud
- Carrera
- Hijos
- Deporte
Así encuentras puntos de conexión rápidamente.
Etiquetas para el siguiente paso
Una etiqueta también puede marcar una acción.
Ejemplos:
- Preguntar
- Felicitar
- Invitar
Es una promesa pequeña para tu yo del futuro.
Errores comunes
Se complica cuando:
- Una etiqueta aparece una sola vez
- Las etiquetas se solapan demasiado
- Las etiquetas se vuelven frases completas
Si dudas mucho, el sistema es demasiado complejo.
Resumen
Las etiquetas funcionan cuando son simples. Usa pocas y úsalas de verdad.