Etiquetas que de verdad ayudan

Mucha gente empieza a usar etiquetas con entusiasmo y termina con cincuenta etiquetas que nadie usa. El problema no es etiquetar, es etiquetar demasiado.

Para qué sirven las etiquetas

Una etiqueta no describe a una persona entera. Es un agarre práctico para ordenar.

Las buenas etiquetas responden a una de estas preguntas:

  1. En qué contexto conozco a esta persona
  2. De qué solemos hablar
  3. Qué no quiero olvidar

Mantén la lista pequeña

Empieza con cinco a diez etiquetas. Rara vez necesitas más. Cuando añadas una, piensa si puedes quitar otra.

Un conjunto simple:

  1. Familia
  2. Amigos
  3. Trabajo
  4. Red
  5. Importante
  6. Llamar pronto
  7. Ideas

Parece demasiado simple, y por eso funciona.

Etiquetas para temas

Algunas etiquetas no son categorías, son temas. A menudo es más útil.

Ejemplos:

  1. Viajes
  2. Salud
  3. Carrera
  4. Hijos
  5. Deporte

Así encuentras puntos de conexión rápidamente.

Etiquetas para el siguiente paso

Una etiqueta también puede marcar una acción.

Ejemplos:

  1. Preguntar
  2. Felicitar
  3. Invitar

Es una promesa pequeña para tu yo del futuro.

Errores comunes

Se complica cuando:

  1. Una etiqueta aparece una sola vez
  2. Las etiquetas se solapan demasiado
  3. Las etiquetas se vuelven frases completas

Si dudas mucho, el sistema es demasiado complejo.

Resumen

Las etiquetas funcionan cuando son simples. Usa pocas y úsalas de verdad.